Enero llega siempre con otro tempo. Después de semanas intensas, comidas largas y agendas llenas, la ciudad parece moverse un poco más despacio. También la forma de sentarse a la mesa cambia: apetece simplificar, elegir bien y disfrutar sin excesos ni prisas.
En este mes de transición, comer bien no significa hacer grandes planes, sino volver a lo esencial. A una mesa tranquila, a una conversación que se alarga y a una comida que acompaña el momento.
Comer sin prisa también es un plan
Enero no es mes de celebraciones constantes, sino de encuentros más calmados. Quedar para comer, para tomar algo o simplemente para compartir un rato se convierte en un plan sencillo, sin artificios.
La mesa vuelve a ser un lugar cotidiano, pero no por ello menos importante. Comer sin reloj, sin expectativas exageradas y con la tranquilidad de quien empieza el año poco a poco.
Menos ruido, más disfrute
Tras las fiestas, el cuerpo y la cabeza piden bajar el volumen. Menos estímulos, menos decisiones y más disfrute consciente. En la mesa, eso se traduce en sabores reconocibles, platos honestos y un ambiente que invite a quedarse.
Enero no necesita sorpresas constantes. Necesita equilibrio, calma y espacios donde sentarse sin sentir que todo va demasiado rápido. Lugares donde la comida acompañe el momento, sin imponerse.
Elegir según el momento
Enero también va de escucharse. Si te apetece algo sencillo y cercano, la barra y el ambiente de La Vasca, en pleno centro de Palma, son un buen punto de partida para comer sin prisas y dejar que el día fluya.
Si prefieres una comida más pausada, rodeado de calma y con la Sierra de Tramuntana como telón de fondo, El Vasco, en Bunyola, invita a sentarse con tiempo y disfrutar de la cocina tradicional sin interrupciones.
Para quienes buscan una experiencia más contemporánea en un entorno especial, Sukalde, ubicado en el casco histórico de Palma, propone otra forma de entender la mesa, más creativa y actual. Y si el plan es más informal y desenfadado, La Vasca es Mexicana aporta un giro distinto, ideal para compartir y alargar la sobremesa sin rigideces.
Porque no todos los días piden lo mismo, y empezar enero también es poder elegir dónde y cómo sentarse hoy.
Empezar el año con calma
En Grupo La Vasca entendemos enero como un regreso a lo esencial. A la mesa compartida, a los planes sencillos y a una forma de comer que no busca impresionar, sino acompañar.
Porque a veces, la mejor manera de empezar el año no es correr más, sino sentarse con tranquilidad, disfrutar de la comida y dejar que el año avance a su ritmo.




